Ayer llegó "Party", el nuevo single de Troye Sivan. Y con él, una pregunta que atraviesa toda la canción: ¿qué pasa cuando una noche no tiene ni principio ni final?
El tema nace de una experiencia muy concreta. Sivan pensó en esos fines de semana que se estiran de un lugar a otro, sin corte, sin pausa real. Ahí buscó capturar algo simple pero difícil de nombrar: la sensación de una fiesta que no termina nunca.
Hay una raíz personal en todo esto. Sivan creció en Melbourne y ahí vivió los bush doofs, esas fiestas electrónicas al aire libre que marcan a toda una generación. De esos recuerdos sale buena parte del pulso de "Party". El artista lo explica con una frase que vale la pena repetir: la música dance suena distinta arriba de una pista, distinta a como suena desde el parlante de una computadora. La repetición ahí se vuelve casi un trance. Y esa lógica es la que atraviesa toda la estructura del tema.
La canción incluye un sample de "Music", el clásico de Madonna del año 2000. Un guiño directo, sin vueltas. En la producción participó un grupo grande de colaboradores: Luka Kloser, Elvira Anderfjärd, Tove Burman, Leland, Tyde Levi, Rob Feher y Styalz Fuego. Este último dato tiene su peso: es la primera vez que Sivan y Tyde lanzan música juntos de manera oficial, después de toda una vida de compartir casa y compartir canciones.
El video que acompaña el single también merece un párrafo aparte. Lo dirigió Gordon von Steiner, colaborador de siempre de Sivan, y lo filmaron en un castillo de Berkeley, Inglaterra. La estética es de época: opulencia, exceso, celebración sin freno. Pero atrás de ese despliegue visual hay una idea más profunda.
Sivan lo cuenta así: la vida nocturna suele ser el primer espacio donde una persona queer deja de sentirse minoría dentro de una habitación. Por eso, para él, salir de fiesta tiene algo de sagrado. Y si soltarse es parte de lo humano, entonces siempre existió alguna forma de fiesta, en cualquier época. De esa idea nace el viaje al pasado que propone el video.
Abre la pieza la voz de Ian McKellen. No es un dato menor. McKellen trabajó con Sivan en una producción teatral de Esperando a Godot, cuando el cantante tenía apenas catorce años. En esos días, Sivan estaba a punto de contarle a su madre que era gay. Ver a un actor abiertamente gay, con una carrera consolidada y una vida vivida sin esconder nada, le dejó una marca. Volver a cruzarse con McKellen en "Party" cierra ese círculo entre dos generaciones.
"Party" llega después de "She's the Best", el primer adelanto del próximo álbum de Sivan. Ese tema tuvo un video dirigido también por Gordon von Steiner, con la participación de Nicole Kidman. Si "She's the Best" hablaba del universo femenino y de las mujeres que formaron a Sivan, "Party" mira hacia otro lado: los lugares donde la gente se junta para perderse un rato y, tal vez, encontrarse.
El álbum, que todavía no tiene título confirmado en este texto más allá de "She's the Best" como nombre del disco, sale el 9 de octubre de 2026.
Para celebrar el lanzamiento, hubo un evento con fans en Londres. La marca Smirnoff presentó cuatro cócteles inspirados en frases del tema, pensados para acompañar ese espíritu festivo que atraviesa toda la propuesta. Vale la pena repasar el marco de esta nueva etapa.

El disco anterior de Sivan, Something to Give Each Other, debutó en el Top 5 del Billboard 200 y llegó al primer puesto del ranking Dance/Electronic Albums. Sumó más de 2.2 mil millones de streams y dejó singles como "Rush", "One of Your Girls" y "Got Me Started". Después llegó la gira SWEAT Tour, compartida con Charli xcx.
Con más de una década de carrera, Troye Sivan volvió a demostrar algo que ya sabíamos: sabe convertir lo íntimo en algo colectivo, y una pista de baile en un espacio de memoria.