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Festival Internacional Caminar: el barrio como escenario, la calle como obra

Hay festivales que se hacen en teatros. Y hay festivales que se hacen en la vereda, en el cementerio, en la estación del tren. El Festival Internacional Caminar es de los segundos. Del jueves 9 al domingo 12 de abril, Chacarita se convierte en escenario de algo que no es fácil de clasificar: ¿arte?, ¿performance?, ¿una excusa para mirar el barrio con otros ojos? Todo eso. Y un poco más. 

La idea nació de Gaby Blanco y Gabriel Fernández Chapo, dos creadores con trayectoria en teatro, gestión cultural e investigación. La propuesta es concreta: entender el acto de caminar como una práctica artística. No como metáfora. Como hecho real. Salir a la calle, detenerse, escuchar, perderse. Eso es el festival. 

Y tiene raíces. Las derivas dadaístas, las excursiones de 1921 que convirtieron el paseo en acto político, el libro "Walkscapes" del italiano Francesco Careri, quien participó en una entrevista pública el sábado 11. Todo eso late detrás del programa. 

Pero vamos a lo concreto, porque el festival no es solo concepto. El jueves arranca con "Útero Bicorne", un espectáculo inmersivo a cargo de Eugenia Spago, con dirección de Ana Skornik. Siete actos, siete llantos, dieciocho años de historia organizados alrededor de un diagnóstico ginecológico. Íntimo, incómodo en el mejor sentido, necesario. 

El viernes la cosa va a la calle. Paula Kipen lideró "Descanso de Caminantes", una caminata performática con altares portátiles y música en vivo. Cuatro paradas, objetos, telas, silencio compartido. A eso se sumó la peregrinación poética de Lisandro Quiroz con el Gauchito Gil como punto de partida, en el altar de Corrientes 6387, para terminar en el bar "La Fuerza" con una máquina dispensadora de poesías del taller de Fabián Casas. Sí: una máquina de poesía. De esas que uno desearía encontrar en cualquier esquina. 

El sábado es el día más cargado. Chacarita como epicentro. Cementerio adentro y afuera. "Muerte Fértil" recorre las composteras comunitarias del barrio con lecturas sobre suelo y ciclos. "Más allá de la emergencia" propone una escucha interactiva con un dial táctil que modificaba en tiempo real los textos de Daniel Quaranta. Hay que llevar auriculares y celular con batería. Arte del siglo XXI en el cementerio más porteño que existe. 

También hay una marcha antiviejista, la primera del mundo según sus organizadoras, Carolina Iglesias y Gaby Blanco. Personas de todas las generaciones, juntas, contra la discriminación por edad. Una intervención simple y directa.

"Acción Berlín", de Guido Bressan y Martín Virgili, lleva a los participantes por las calles circulares de Parque Chas para reflexionar sobre quién nombra los espacios y por qué. Dos horas dando vueltas en espiral, que es exactamente lo que ese barrio pide. 

El domingo cierra con altura. Fernando Rubio presenta una performance de 90 minutos con semillas, memoria y los 30.000, en la plazoleta de Avenida Córdoba y Jorge Newbery. El Colectivo La Porfía entra al cementerio con dos banderas para buscar las fosas comunes que abrió la Dictadura. Sin grandilocuencia, con presencia. 

Todo el festival es a la gorra. Así, sin vueltas. Con el apoyo de la Comuna 15, la librería Malatesta y el espacio Tejiendo el Barrio. ¿Qué queda después de caminar cuatro días por Chacarita? Queda el barrio visto distinto. Queda la sensación de que el arte no siempre necesita sala, entrada o programa de mano. A veces alcanza con un par de zapatillas y las ganas de detenerse donde nadie para. 

El Festival Internacional Caminar ya tiene su primera edición. Y promete salir de Chacarita en las próximas. Que así sea. 

Consultá la programación en Instagram: @festivalcaminar