Hay obras que te dejan pensando durante días. "La Intrigante" es una de ellas. Desde que se estrenó en Nün Teatro Bar, los miércoles a las 21 hs, esta propuesta teatral se convirtió en uno de los eventos culturales más comentados de la cartelera porteña. Y con razón.
La historia gira en torno a Carlota Joaquina Teresa Cayetana de Borbón, reina consorte de Portugal, una figura que la historia argentina suele pasar por alto. Ella quiso ser soberana del Río de la Plata. Esa ambición, ese deseo de mando en pleno ocaso de las monarquías europeas y en el inicio de las revoluciones americanas, es el corazón de la obra. Un personaje de una complejidad que sacude.
El texto llega de la pluma de Juan Ignacio Fernández y la dirección está a cargo de Jimena del Pozo Peñalva. La producción general es de María Carámbula, con la producción ejecutiva de Marcia Rivas. Un equipo que apostó fuerte por un proyecto tan arriesgado como necesario.
El espacio elegido, Nün Teatro Bar en Juan Ramírez de Velasco 419, CABA, le da a la obra un marco íntimo que potencia cada escena. El escenario tiene algo de mágico, desprovisto pero cargado de presencia. El vestuario de Uriel Cistaro hace un trabajo espectacular, y la iluminación de Facundo David acompaña con precisión cada giro emocional. El maquillaje de Adam Efron y las pelucas de Alejo Moises terminan de construir un universo visual que te atrapa desde el primer minuto.

La dirección de Jimena del Pozo Peñalva es precisa, cuidada. Decide poner la actuación en primer plano, y esa elección resulta un acierto total. La obra cruza el rigor histórico con una estética que va del pop al grotesco, con música en vivo de Gali Dundun y coreografía de Rodrigo Onasis Arena. El resultado es una combinación que te sorprende: hay humor inteligente, hay dramatismo, y hay momentos que generan carcajadas genuinas. Todo en la medida justa.
La temática es ambiciosa. La obra retrata a una mujer en el exilio tropical que intenta torcer el rumbo de la historia en un contexto donde la autoridad femenina generaba sospecha. Política, deseo e intriga se mezclan hasta que ya no se pueden separar. Eso es lo que propone Fernández en el texto: un mundo donde la ambición de una mujer se lee como delirio, pero donde esa misma ambición es lúcida, estratégica, apasionada.
Bárbara Massó llena de vida a Carlota Joaquina. Su actuación es descomunal, sin exagerar con el término. Transmite con maestría esa sed de autoridad que llega a niveles extremos, y al mismo tiempo te hace sentir la fragilidad de alguien que sabe que el mundo se reorganiza sin ella. Es un trabajo actoral que se lleva todos los aplausos.

A su lado, Ariel Mele construye un personaje secundario lleno de sutilezas. La comicidad que genera no viene del golpe fácil sino de una actuación medida, inteligente. La dupla funciona con una complementación que hace que cada escena respire bien.
Salir del teatro y no poder parar de hablar de la obra es la mejor señal. La gente comenta, busca en el celular, quiere saber más sobre Carlota Joaquina y los hechos históricos que la rodean. Eso dice mucho de lo que logra "La Intrigante": te deja con ganas de seguir investigando. Una obra que rescata del olvido a una figura fascinante de nuestra historia. Una propuesta que pone sobre la mesa preguntas que siguen vigentes sobre la autoridad, el género y el acceso al poder. Vale la pena vivirla en persona.
Las funciones son todos los miércoles a las 21 horas en Nün Teatro Bar, Juan Ramírez de Velasco 419, CABA.