Este pasado viernes fue el punto de partida de Ron Lalá en el Teatro San Martín (Av. Corrientes 1530). La compañía española se presenta en la Sala Casacuberta con "4x4 Un viaje a las 4 primeras obras", un espectáculo que condensa sus trabajos iniciales. Son tres funciones únicas: viernes 29, sábado 30 y domingo 31 de agosto a las 20.30hs .
La propuesta es simple: un recorrido por las escenas más importantes de cuatro obras que marcaron su identidad. "Mi misterio del interior", "Mundo y final", "Time al tiempo" y "Siglo de Oro, siglo de ahora" son los trabajos que eligieron para esta retrospectiva. Estos espectáculos, estrenados entre 2005 y 2012, definieron el estilo de la compañía madrileña.
Ron Lalá existe desde 1996. Su trabajo combina música original, textos propios y humor satírico. Abordan temas que van desde la actualidad hasta la literatura clásica. Su marca registrada es el humor crítico con música en vivo. En esta ocasión, cinco actores integran el elenco: Juan Cañas, Miguel Magdalena, Diego Morales, Luis Retana y Daniel Rovalher.
El espectáculo no es una simple sucesión de sketches. Los temas que tocan conservan vigencia: la tecnología, los miedos apocalípticos, el individualismo extremo, el paso del tiempo. La informática e internet aparecen tratados con ironía. El supuesto fin del mundo se presenta como una obsesión recurrente de cada época.
Los momentos flamencos ocupan un lugar especial. Alegrías, tangos y bulerías se mezclan con perspectivas de futuro. Crean una opereta disparatada que esconde un sentido trágico de la existencia. O tal vez intrascendente.
Entre las escenas elegidas está el concurso del hombre capicúa con sus palíndromos. También aparece el viaje en taxi, la tierna historia de la abeja y la flor, y la permuta entre Cervantes y Shakespeare. En esta última, Cervantes se convierte en autor de Hamlet y Shakespeare escribe El Quijote. El personaje Perilla de la Villa y su fusión flamenca completa el mosaico.
El sketch del eco del amante desconsolado cierra el espectáculo. Esta escena fue representada en los Premios Forqué de 2014. Daniel Rovalher conduce esta parte con el acompañamiento del resto del elenco y la participación del público.
Yayo Cáceres dirige el espectáculo. El director argentino regresa al país después de más de una década al frente de Ron Lalá. Su trabajo mantiene la esencia del pasado pero la traslada al presente. La dirección es dinámica y no pierde ritmo.
Los divertidos textos pertenecen a Álvaro Tato, uno de los poetas españoles más destacados de la actualidad. La música original y los arreglos son obra de Yayo Cáceres, Juan Cañas, Miguel Magdalena y Daniel Rovalher. Miguel Magdalena se encarga de la dirección musical.
La puesta en escena es austera. Pocos elementos e instrumentos musicales acompañan a los actores. Esta sencillez es intencional: permite que el foco esté en la música, los textos y las interpretaciones. Tatiana de Sarabia diseñó la escenografía y el vestuario. La iluminación corre por cuenta de Miguel Á. Camacho.
Los cinco actores muestran versatilidad. Cantan, tocan instrumentos y actúan sin pausas. El ritmo es intenso desde el primer minuto. La química entre ellos es evidente. Cada uno aporta su personalidad pero mantienen la cohesión del grupo.
La música es el elemento central. Los arreglos son originales y las interpretaciones sólidas. Los instrumentos se integran de manera natural a las escenas. No hay separación entre música y actuación: todo forma parte del mismo flujo.
Ron Lalá demuestra que su propuesta mantiene vigencia. Después de casi treinta años de trayectoria, su humor crítico y su música siguen funcionando. El público porteño los recibió con entusiasmo. Las risas fueron constantes y los aplausos prolongados. La compañía enfrenta las dificultades del teatro actual. Ellos mismos mencionan la situación precaria del sector y hablan del "becario sin sueldo ni salario". Pero transforman esta realidad en material para sus textos. El humor les permite abordar problemas serios sin solemnidad.
"4x4" funciona como un manual de resistencia cultural. Muestra que es posible hacer teatro con pocos recursos si hay talento e ideas claras. La complejidad no siempre es necesaria: a veces basta con buenos textos, música sólida y actores que sepan lo que hacen.
El espectáculo también opera como un encuentro entre dos culturas hermanas. Los códigos españoles se mezclan con la recepción argentina. El resultado es un diálogo que enriquece a ambas partes. En tiempos donde el teatro lucha por mantener su lugar, Ron Lalá recuerda por qué vale la pena apostar por él. Su humor inteligente, su música vital y su capacidad para conectar con el público son argumentos suficientes. "4x4" es una celebración del teatro como espacio de resistencia y alegría.