Hay espectáculos que te sorprenden. Y hay otros que directamente te cambian la noche. The Opera Locos es de los segundos.
El show llegó a Buenos Aires con todo el peso de ocho años de giras internacionales por España, Francia y Londres. Una producción de 100 Bares Producciones y PAC - Performing Arts Content, con la presentación de Juan José Campanella, que eligió el Teatro Politeama como sede. La sala, en Paraná 353, recibe las funciones los viernes a las 20 hs, los sábados a las 19.30 hs y los domingos a las 19 hs, hasta el 17 de mayo.
¿De qué va el asunto? Cinco cantantes en escena. Humor físico, arias clásicas y canciones de rock y pop mezcladas con una historia de amor y personajes que te van a quedar en la cabeza. De Whitney Houston a Sinatra, de Elton John a Mika, con La Traviata y Madama Butterfly de fondo. Todo en menos de noventa minutos. Así, sin escalas.

Cómo nació todo esto
La historia empieza en España, con la compañía teatral Yllana. Un grupo que lleva décadas con el humor gestual como bandera, dispuesto a mezclar géneros que, en apariencia, no tienen nada que ver entre sí. Para este proyecto, Yllana tomó una decisión clara: nada de recital de arias. La propuesta fue construir una historia completa, con una dramaturgia propia y tres líneas argumentales que se entrelazan a lo largo del espectáculo.
Por un lado, el romance entre un tenor venido a menos y una soprano rebelde. Por otro, la dinámica entre un profesor de canto riguroso y un alumno excéntrico e imposible. Y para completar el trío de historias, una mezzosoprano explosiva que va a la suya... hasta que aparece alguien que le cambia los planes. Tres historias distintas, un espectáculo.
Dirección, concepto y elenco
La dirección artística estuvo a cargo de Joe O'Curneen y David Ottone. La dirección musical, de Marc Álvarez y Manuel Coves. El trabajo conjunto se nota en cada escena: el show tiene una estética definida, con guiños al siglo XIX pero con una energía completamente actual.
El elenco lo forman cinco cantantes: Constanza Díaz Falú, Francisco Morales Quiroga, Julián Molinero, Laura Pirruccio y Lucas Alvan. Todos con capacidades vocales sólidas. Pero lo que distingue al grupo es la actuación. Estos son actores que cantan, no al revés. Y eso se siente en cada escena, en cada gesto, en cada mirada cómplice al público.
Las dos integrantes femeninas del elenco merecen una mención aparte. Constanza Díaz Falú y Laura Pirruccio tienen una presencia escénica que no pasa desapercibida. Seguridad, dominio del registro agudo y una entrega total al juego teatral. Son el ancla emocional del espectáculo.
La interacción con el público es otro de los puntos fuertes. No esperes quedarte quieto en tu butaca mirando. El show te llama, te incluye, te sorprende. Eso no es fácil de lograr, y Yllana lo maneja con una soltura que da gusto ver.
La ópera tuvo, desde sus inicios, un carácter popular. Era entretenimiento para la gente, no un ritual para iniciados. En el siglo XX se fue encerrando en un clima de glamour que, en el fondo, nunca le perteneció del todo.

The Opera Locos le devuelve algo de esa esencia original. No es una parodia vacía. Es un espectáculo que respeta el género al tiempo que se ríe con él. Que pone voces de verdad al servicio de una historia divertida y emocionante. Que demuestra que la ópera puede hacerte llorar de risa y de emoción, a veces en la misma escena.
Si nunca fuiste a la ópera, acá tenés la puerta de entrada perfecta. Si ya la conocés, vas a disfrutarlo desde otro lugar. De cualquier forma, The Opera Locos es un espectáculo que vale la pena.