Este 23 de enero, el calendario nos recuerda una fecha especial. No solo celebramos el nacimiento de Luis Alberto Spinetta, sino que también conmemoramos el Día Nacional del Músico. Una ocasión perfecta para revivir su legado a través del festival SPINETTAZZO, que tendrá lugar en The Roxy (Niceto Vega 5542, CABA). Este evento, un homenaje vibrante a la vasta obra del Flaco, se convierte en una invitación a experimentar su música en todas sus facetas.
El festival reune a tres bandas que nos transportan al mundo spinetteano: Flecha Zen, una banda integrada exclusivamente por mujeres; El Diluvio y los Pasajeros, que vienen de Chile; y L.A.S. Habladurías, un grupo acérrimo defensor de la obra de Spinetta en Buenos Aires. Cada uno de estos proyectos aporta una mirada única sobre las composiciones de Spinetta y nos recuerda por qué su música sigue resonando en nuestros corazones.
Ahora bien, hablemos de la creación de esta celebración. Spinetta no solo fue un músico; su obra es un reflejo de la realidad argentina. Desde sus inicios, con Almendra, hasta su etapa solista, su música se convirtió en un espejo de nuestras emociones y vivencias. Adentrándonos en sus letras, encontramos poemas que describen la lucha, la esperanza y el amor, siempre en un tono profundo y sensible. Con cada acorde, Spinetta lograba capturar el pulso de una época, una esencia que, a pesar de los años, sigue vigente.
El legado de su obra es rica y compleja. ¿Quién no se ha dejado llevar por la melancolía de “Durazno Sangrando”? Cada canción cuenta una historia, y cada historia invita a la reflexión. La técnica musical que empleó transciende el tiempo. Su habilidad para fusionar géneros, desde el rock hasta el jazz, marca una pauta que muchos intentan seguir, pero pocos logran alcanzar. Y, sin olvidarnos de la dirección de sus proyectos, que siempre estuvo marcada por un enfoque innovador y artístico, nos deja lecciones valiosas sobre cómo la música puede ser un vehículo de cambio y expresión.
Ahora, centrémonos en las bandas que harán que esta noche sea inolvidable. El Diluvio y los Pasajeros traen consigo una energía contagiosa. Desde su Santiago natal, se han convertido en referentes de la escena spinetteana. Imaginen esa conexión con el público mientras interpretan de manera magistral clásicos de Invisible y Pescado Rabioso. Su compromiso con el legado de Spinetta es palpable, y asistir a uno de sus shows es un verdadero placer auditivo.

Por su parte, Flecha Zen es un bello ejemplo de cómo la sensibilidad puede florecer en la música. Con un elenco totalmente femenino, esta banda ofrece una interpretación profunda y conmovedora de las obras del Flaco. La fortaleza de sus voces y la armonía de sus instrumentaciones crean un ambiente de intimidad en el que uno podría perderse. Recuerdo haberlos visto en la Usina del Arte, donde presentaron "Privé" en su totalidad. Fue una experiencia que quedará grabada en mi memoria.

Y, por último, L.A.S. Habladurías, quienes ya se han ganado un lugar estelar en la escena porteña. Su colaboración con El Diluvio para homenajear los 50 años de Invisible demuestra su espíritu comunitario y su amor por la música de Spinetta. He visto a esta banda en varias ocasiones, y cada show es una invitación a recordar y revitalizar la obra del Flaco. Sus interpretaciones tienen una fuerza que lleva al público a un momento de éxtasis colectivo.

Al final de la noche, SPINETTAZZO no será solo un festival. Será un momento en el que compartiremos risas, lágrimas y canciones. Una celebración de la vida de Spinetta y de cómo su legado sigue vivo en nosotros. La feria de emprendedores y el merch exclusivo solo añadirá una capa más a esta experiencia.
Así que, a todos los que aman la música de Spinetta, no se pueden perder esta cita. Reúnan a sus amigos, canten a voz en cuello y, sobre todo, permítanse sentir. La música es magia, y en esta noche, esa magia brillará con fuerza. No se olviden, ¡23 de enero en The Roxy!